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jueves, 12 de agosto de 2010

Luces del amanecer - Capitulo 4

El palacio era inmenso, sólo la entrada principal debía ser cinco veces mas grande que la casa de Jane. A ambos lados habían dos escaleras que se unían al final y llegaban hasta el segundo piso, desde detrás de las escaleras se veía un inmenso y precioso jardín lleno de flores, arboles y con un maravilloso lago, Jane se sintió atraída por ese lugar y deseó porder visitarlo pronto.

- Por aquí - Jane siguió a Ethiel por las escaleras, durante el trayecto se cruzó con unas cuantas sirvientas que se paraban a inclinarse ante él. Llegaron al final de uno de los múltiples pasillos que recorrieron, pero este era mas lujoso y mas ancho, con menos habitaciones que los anteriores. Ethiel se detuvo enfrente de una puerta.

- Estos seran tus aposentos Jane - dijo haciendo una leve inclinación de cabeza - espero que sean de tu agrado, la habitación de mi hermano esta justo en frente, y la mia al lado, así que si necesitas algo no dudes en decirmelo - Ethiel dedicó una ultima sonrisa a Jane y se fue.

La habitación era grandisima, al lado derecho habia una puerta que comunicaba con un baño privado, al lado izquierdo una puerta ¡Que resultó ser un vestidor! Estaba lleno de vestidos por todos lados, ¡y de toda clase de colores! En el centro de la habitación estaba la cama (que por cierto era mas grande que la cama de matrimonio de sus padres). Las paredes de la habitación eran rojas y el suelo blanco. Jane se asomó al balcón y descubrió que daba a el jardín que tanto le habia llamado la anteción antes.

Entonces lo vió, Ilian iba vestido de negro de pies a cabeza, cabalgaba un caballo enorme también negro.

- "Aaahh! parece un dios" - Pensó Jane, entonces Ilian levantó la cabeza y sus ojos se encontraron. Le dedicó una sonrisa que hizo que Jane se sonrojara llamativamente. Entonces reaccionó, entró corriendo a su habitación con el corazón palpitandole a mil por hora.

- ¿Pero en que estaba pensando, que acaba de pasar? ¡Uff, necesito una ducha!

Jane entró en el baño y empezó a desvertirse, se soltó el pelo y cuando fue a abrir el grifo se dió cuenta de algo, ¡No habia agua! Tendria que ir a pedir ayuda a alguien, en el pasillo habian unas sirvientas limpiando el polvo, ¡Seguro que aún seguían allí!
Jane se enrolló la toalla alrededor del cuerpo y salió sigilosamente de su habitacion, comprobando antes que no hubiera nadie "indeseable" en el pasillo.

Fue avanzando por el pasillo, paso a paso...

- O estas intentado provocar a alguien vestida así o es que estas peor de lo que pensaba...

Jane se quedó petrificada, lentamente se giró y lo que vió la puso mas colorada de lo que jamás habia estado, estaba apoyado en la pared con una pierna doblada y los brazos cruzados...

- ¡Ilian! Tu...¿Que haces aqui?, ¿No estabas...?,¿Pero tu...?

- Oye, de una en una quieres - Dijo con una sonrisa de oreja a oreja - De todos modos ¿Que haces así vestida?

Jane bajo lentamente la vista... - ¡¡¡AHHH!!! No mires! No mires!

- Jajajaja oye tranquila que con esa toalla no se ve nada...

- Yo... Estaba.... ehem ehem - Jane se puso tensa de repente - Buscando a alguien del servicio para que me trajese agua para darme un baño, dado que NADIE me avisó que aquí no habia agua...

- Muy cierto si señor... Bien te acompañaré a tus aposentos y llamaré a alguien para que te lleve agua, ¿Ya estas contenta?

- Eeem... si gracias...

Caminaron en silencio por el pasillo

- Vaya, hoy estas mas simpatico que de costumbre

- ¿Tu cres?

- Si, desde luego

- Bueno, digamos que no empezamos con buen....

- Es aquí

- ¿Que?

- Mis aposentos, son aquí

- ¿Que?, ¿estan enfrente de los mios?

- Si, eso me dijo Ethiel

- ¿¡QUEE!?, ¿Como se atreve a ponerte efrente mio? ¡ Ya bastante tengo con aguantarte de dia!

- ¿Perdona?, ¡En todo caso la que tiene que aguantarte a ti soy yo! Y oye, ¿Que a pasado con tu amabilidad? ¡Eres un borde!

- ¡Y tu una pervertida!

- ¿¡Que soy que!?

- Lo que has oido...

- ¿Que esta pasando aquí? - Interrumpió Ethiel - Y... Jane...¿Que haces vestida así?- Dijo sonrojandose

- ¡Dios el que faltaba! - Jane dió media vuelta y se metió en su habitación.

martes, 27 de julio de 2010

Luces del amanecer - Capitulo 3

- En fin...- suspiro Jane- Estoy disfrutando de vuestra compañía pero, ¿me podeis explicar como he llegado aquí?

- Ssshhh, un momento- le señaló haciendo un gesto con el dedo para que se callara- espera que cruzemos las barreras del reino, en este bosque incluso los arboles oyen.- Y le dedicó una sonrisa pícara que estuvo a punto de derretir a Jane.

- Va-vale...- dijo Jane levemente sonrojada.

Pasaron unos diez minutos mas cuando empezó a divisar a lo lejos unas murallas. Tenian un portón enorme lleno de guardias que revisaban la mercancia que llevaban los vendedores en sus carretas.
Entonces la carroza giró hacia la derecha.

-¿No entraremos por allí?

- No - respondió Ilian- esa es la entrada principal, si entraramos por allí, la gente empezará a apelotonarse y no nos dejarán avanzar. No queremos llamar la antención.

- Ah, ya...

Una vez cruzaron la puerta trasera de la muralla -que era bastante más pequeña- Ethiel empezó a hablar.

- Bueno Jane, primero te voy a contar los origenes de nuestro reino. Según una leyenda, la diosa Eowen sintió envidia del reino que habian crado los dioses de la tierra, tu mundo. Así que creó su propio mundo, razas nuevas y con dones especiales, pero muy semejantes a los seres que habian creado los demás dioses. Los habitantes de este mundo empezaron a dividirse en reinos, y estos en poblaciones. Los guerreros más valerosos, fuertes y valientes fueron elegidos para convertirse en reyes y los magos más sabios y poderosos en leales consejeros y amigos. Y durante muchos siglos el pueblo prosperó. Pero un fatídico dia, los demás dioses, dejaron su mundo - el tuyo Jane- para visitar el nuestro, y al ver la prosperidad de nuestro pueblo, sintieron envidia así que encerraron a la diosa Eowen para toda la eternidad. No obstante ella juró que volvería y envió a una dama para dar ese mensaje, cierta dama dijo que en tiempos de guerra aparecería una chica del otro mundo que tendría el poder de invocar a la diosa Eowen y así poner paz a nuestro mundo. Durante años hemos intentado arreglar nuestras diferencias, ya que no parecía la mensajera fuera a aparecer, pero es imposible, la avaricia esta volviendo a los reyes y magos malvados i crueles, estamos causando nuestra autodestrucción. Eres nuestra ultima esperanza Jane...

- Espera un momento...¿Estas diciendo que soy la reencarnación de una especia de tia que decia que habia una diosa que habia sido encarcelada y que ahora tengo que salvar vuestro mundo?

- Si, eso mismo. - Dijo Ilian

- Vale ahora si que pienso que estais majara...


Llegarón al palacio cuando ya se estaba haciendo oscuro. Debia de haber una especie de cambio horario ya que hacia apenas una hora - mas o menos- eran las ocho de la mañana (en su mundo). Al llegar allí les recibió todo un comité de criados, guardias y un mayordomo que debia tener unos setenta u ochenta años. Bajaron de la carroza y vio como alguien se acercaba corriendo. Era una mujer, debia de tener la misma edad que Jane o uno o dos años mayor, era rubia con los ojos verdes y bastante atractiva. Llevaba un vestido rojo carmesí que la favorecia enormemente.

- ¡Iliancito, querido! ¡Oh mi pequeño caramelito ya has llegado! No sabes cuanto te he hechado de menos... - Le dijo con una tonta sonrisa a Ilian.

- Oh venga Jasmina no me llames asi, sabes que lo detesto - le dijo Ilian visiblemente molesto.

- Pero querido.... snif snif ya no me quieres... - Jasmina se puso a llorar, bueno mas bien a simular que lloraba.

- Vamos Jasmina sabes que no es así -dijo Elian intentando consolarla - venga subamos. -cogiendola por la cintura subieron por los escalones y se perdieron en el inmenso castillo.

Jane se quedó mirando a Ethiel

- Vale, ¿quien era esa?

- La prometida de mi hermano - dijo Ethiel con un suspiro- puede resultar un tanto exasperante pero uno acaba acostumbrandose.

De algun modo extraño le resultaba bastante incomodo a Jane que esa tal Jasmina se cogiera esas confianzas con Ilian, además ¿como que subamos?, a saber que iban a hacer, sin ninguna duda.... ¡NO! a Jane no le gustaba el camino que estaban siguiendo sus pensamientos, y a ella que mas le daba que se fuera con esa Jasmina, ¡como si se iba con todas las mujeres del reino!

- Enfin, ¿entramos? -le dijo Ethiel- me gustaria enseñarte el resto del castillo.

Entonces le dio un beso en la mejilla y la cogió de la mano. Ambos entraron corriendo al palacio. Jane estaba demasiado sorprendida para decir nada así que simplemente se dejó llevar.

Luces del amanecer - Capitulo 2

¿Estaba soñando? No, no lo estaba, se pellizco por si acaso pero nada, seguia bajando y bajando, el agujero no parecia tener fin ¿Se quedaría allí dentro el resto de la eternidad? Solo la idea de no poder salir de allí hizo que se le pusieran los pelos de punta. De repente vió aquella extraña luz que habia en sus sueños y entonces recordó que no era una luz sino un espejo, ¿le pasaría lo mismo que en su sueño?, demasiadas preguntas lo unico que podia hacer era esperar...y eso hizo hasta que se vió reflejada -nuevamente- en el espejo y se hizo añicos.

Cayó en un prado, como el de sus sueños, pero esta vez no estaba sola, allí esperandola habia todo un ejercito -o eso es lo que le pareció- mirandola, con cara de asombro, ¿Es que tenia monos en la cara? Se levanto torpemente y entonces vió como el ejercito se retiraba...¡Como si tuviera la peste! Entonces alguien se acercó, era alto, rubio con el pelo un poco largo, casi tocandole los hombros, sus ojos color avellana se posaron directamente en Jane, entonces se percató de lo atractivo que era debía de tener unos veinte o veintiun años y a su lado habia un chico moreno de la misma altura -le sacaban casi una cabeza a Jane- con los ojos azul cielo y el mismo corte de pelo. También era muy atractivo, y tenia un rostro que le era familiar...¡Claro, el era el chico al que habia visto justo antes de caer en el agujero!
Antes de que Jane le pudiera preguntar quien era, el chico rubio hizo una reverencia y habló:

- Bienvenida a Eyn, reino de reyes y magos, mi nombre es Ethiel, Ethiel Knight y soy el sucesor al trono y capitan del ejercito de tierra, y este es mi hermano menor Ilian, dirige el ejercito de aire y es el segundo al trono. Te damos la bienvenida Jane mensajera de la diosa Eowen.

- ¿Mensajera de quien? ¿Donde estoy? ¿Como sabeis como me llamo?, no entiendo nada...

- Tranquila Jane Gray, no te vamos a hacer daño, al contrario, hemos venido para llevarte a palacio. -Dijo Ethiel

- Jane

- ¿Que?

- He dicho Jane, llamame Jane, no hace falta que digas mi apellido, pero igualmente ¿que narices estas diciendo, llevarme a palacio?

- Ethiel te lo dije -dijo porfin Ilian- no puede ser ella, ni siquiera parece de este mundo, creo que deberiamos dejarla aqui, solo estamos perdiendo el tiempo.

Eso fue la gota que colmó el vaso, ¿como podia ser tan arrogante?, aun no le conocia pero ya estaba oficialmente en el primer lugar de la lista negra de Jane -una lista que por cierto capitaneaba su hermana- es una pena con lo guapo que era...

- ¡Oye tu! ¿De que vas?, por tu culpa estoy aquí asi que ya estas moviendo tu real trasero y llevandome a tu palacio, no pienso quedarme aquí sola, ¿no te han enseñado que hay que salvar a damiselas en apuros?

La cara de asombro que puso Ilian fue algo digno de ver, era la tipica cara que pone un malcriado niño de papa cuando alguien les planta cara y les deja sin palabras, ¡tenia los ojos como platos! Pero lo que mas sorprendio a Jane no fue la cara de Ilian sino la de los caballeros -o al menos eso parecia que eran- que habian allí. Era una mezcla entre horror y miedo, entonces se oyeron murmuros:"¿Qe le ha dicho al principe?", "¡Esta loca!", "Acaba de condenarse", que se vieron interrumpidos por una risa.
¿Una risa?
No podia ser, ¿Que hacia Ethiel riendose?

- Ja ja ja ja ja ja! -Su risa era incesante y en parte encantadora, pero sorprendió tanto a Jane que estuvo a punto de caer al suelo.

Ithiel se secó las lágrimas que ya comenzaban a aflorar por sus hermosos ojos.

- En fin -dijo- dado que eres la primera dama que ha osado desafiar a mi hermano, te invito a que viajes en nuestra carroza, allí te lo explicaré todo.

- ¿QUE? -Se oyo gritar a Ilian-.

Entonces Jane dijo para su sorpresa:

- Me encantaria viajar con vos, y vuestro hermano- y dirigió una mirada burlona a Ilian que se quedó nuevamente sorprendido.

La carroza era preciosa, de color blanco y con grabados dorados por los bordes, las cortinas eran de terciopelo rojas igual que la tapizeria del interior.

Ethiel ayudó a Jane a subir, un gesto que le pareció de lo mas encantador, luego subieron él y Ilian. Los dos se pusieron en frente.

Cuando ya llevaban unos quinze minutos en la carroza, Jane le dirigió una mirada a Ilian, y entonces se se dió cuenta de algo. Sus ojos azules miraban sus piernas. ¿Pero por que la miraba tan distraidamente....? Y entonces se percató, ¡Llevaba los pantalones cortos de la clase de educació física! Y eran tremendamente cortos.
Eso molestó bastante a Jane, ¡El muy cerdo!

Y entonces Ilian habló, eso sí sin despegar los ojos de las piernas de Jane:

- Jane Gray te llamas ¿no?, un nombre extraño, ¿Cuantos años tienes?

Al ver que Ilian no le quitaba los ojos de encima respondió:

- Dieciseis y mirame a la cara que ellas no te van a responder -Dijo señalandose las piernas-.

- Pffffhh - Era Ethiel en un triste intento de contener la risa, hasta que no pudo más- JA JA JA JA JA, oye Jane ¡eres realmente graciosa!

- Si mucho... -dijo Ilian con el rostro levemente sonrojado-.

Y cuando Ethiel volvió a poner la cara en la ventana, Jane le sacó la lengua a Ilian, que se quedó mirandola como si no fuera posible que una chica asi existiese. Pero la habia, se llamaba Jane Gray y por lo que parecia le iba a dar verdaderos quebraderos de cabeza.

Luces del amanecer - Capitulo 1

Luces del amanecer - Capitulo 1
La luz entraba a raudales por la ventana de la habitacion de Jane, se le habia olvidado bajarla al acostarse, no obstante no se arrepentia de haberla dejado levantada, le encantaba la luz del amanezer, aunque esta la hubiese despertado diez minutos antes de que le sonara el despertador. Se incorporó lentamente y se quedó sentada un largo rato mientras intentaba no pensar en nada, el amanezer la ayudaba a olvidarse de todo lo que la esperaba ese dia, la rutina de siempre, el colegio, los exámenes, los compañeros, y para colmo también tenia qe aguantar a su pija y consentida hermana pequeña Alexa, o como ella la llamaba: Barbie.
Se puso en pie torpemente, habia tenido una noche bastante movidita, por alguna extraña razón los exámenes siempre le quitaban el sueño, y encima ese extraño sueño... desde que se habia mudado de California a Londres, por el trabajo del nuevo marido de su madre, no habia parado de soñar lo mismo... ella en el colegio hablando con su mejor amiga Clarissa y de repente caía en un agujero negro que parecia no acabarse nunca hasta que al final veía un punto blanco que se iba haciendo cada vez mas grande... y entonces se veía reflejada. Era un espejo enorme, y justo cuando parecia que estaba aterrizando en él se hacia añícos y caía en un prado verde rodeado de arboles...
Y entonces despertaba.

Jane se sentia aturdida, desde que siempre soñaba lo mismo se despertaba con una sensación de cansancio, como si todo lo que habia soñado lo hubiese vivido de verdad, en fin no podia perder el tiempo pensando en un sueño. Le esperaba una larga y dura jornada.

Se vistió con unos pantalones de pitillo de tela vaquera y una camisa roja de tirantes con dibujos. Le encantaba esa camisa. No sabía que zapatos ponerse así que optó por unas converse rojas, (su madre se las habia regalado por su cumpleaños, aunque ella insistia en que no le gustaba llevar ropa de marca) y era cierto, le parecia que cuando llevaba ese tipo de ropa parecia una de esas fotocopias que tenia como compañeras... Cuando hubo terminado de vestirse cogio su mochila y la ropa de deporte y salió al salón. Allí estaba su padrastro Joseph leyendo el periodico y bebiendo café, su madre Susan en la cocina preparandole el desayuno a Barbie (su hermana pequeña) que estaba tumbada en el sofá viendo un estúpido programa de prensa rosa.-Si, su hermana era una de esas fotocopias del colegio-.

Jane dejó la mochila en el comedor y se dirigió al cuarto de baño para arreglarse. Tenia el pelo largo, a la altura de los codos, cortados en punta y con rizos (no muy rizado, mas bien era el tipico ondulado tirando a rizos). Su pelo era castaño rojizo, como el que su abuela habia tenido en sus años de juventud, como le gustaba llamarlos ella. Sus ojos -llenos de ojeras por el cansacio- era de un tono verde y marrón, y por bajo de sus ojos, por la nariz tenia unas divertidas pecas que le hacian un rosto mas infantil de lo que realmente era. No le gustaban en absoluto, ¿Donde se ha visto una adolescente de dieciseis años con pecas? Fue al comedor para desyunar y cuando entró se encontró con Barbie, que la miró de arriba a abajo -como solia hacer, en un intento de hacerse la superior- y le dijo a Jane:

- Enserio Jane, podrias alisarte el pelo o algo, este año no esta de moda llevar ese peinado... y ponte antiojeras o algo, con esa cara de dormilona ¡cualquiera diria que llevas toda la noche de juerga!

- Para tener trece años pareces saber mucho de moda, ¿No te habras enterado por casualidad de si hay algun producto de esos que usas para arreglarte la cara?, la verdad nos harias un gran favor a todos...- Jane se giró y fué a su habitación a por el libro de literatura que se habia dejado en el escritorio, solia hacer caso omiso a lo que le decian los demás, pero cuando se le ocurria una respuesta ingeniosa no podia contenerse.
Desde lo lejos pudo oír a su madre gritandole que no le hablara a si a su hermana pequeña, que se suponia que tenia que dar ejemplo y bla bla bla... pero enfin como siempre, la culpa era de Jane.

Salió de casa pitando con una extraña sensación, hacia ya 3 meses que se habian mudado y en todo ese tiempo no habia hecho muchos amigos, solo Clarissa.

Llegó al colegio y la vio sentada en un banco estudiando, ese dia tendria el maldito examen de literatura.

- Hola Clarissa.-la saludó Jane- ¿que tal vas con literatura?

- Buff! Fatal como siempre -Por mucho que le costara admitirlo, ni Jane ni Clarissa eran demasiado buenas en los estudios.- No he desayunado nada y todavia no me he aprendido ni el primer párrafo... ¿Te has enterado de lo que ha pasado esta noche en el colegio?

- ¿Esta noche? No, no me he enterado de nada, ¿que ha pasado?

- Resulta que se ha habierto un boquete enorme en mitad del campo de futbol, aun nadie sabe porque pero no se ve el fondo. Han restringido la zona, no nos podemos acercar a mas de cincuenta metros...¡Es una pena, hoy que nos tocaba jugar partido!

- Un agujero...

Jane se vio interrumpida por el sonido de la campana, le tocaba gimnasia a primera hora, debia darse prisa, tenia que canviarse y ponerse la ropa deportiva.

Odiaba gimnasia, y no por los deportes, sino por el profesor, era antipático, arrogante y encima no movia un dedo, y eso podia verse reflejado en la barriga que estaba hechando... Ya que no podian jugar a futbol, se pusieron a jugar a basquet que estaba en el campo de al lado, entonces tiraron la pelota, pero en vez de entrar rebotó y salió disparada hacia el campo de futubol, Jane corrió hacia ella, y cuando la alcanzó vio, a lo lejos, a un chico, debia tener unos diecisiete o dieciocho años, vestia de un modo muy extraño y parecia mirarla fijamente. Jane sintió como si estuviera dentro de su mente hablandole parecia que decia: "Te encontre Jane Gray" y entonces una luz violeta oscuro salió del agujero que estaba solo a 60 metros de Jane, todos sus compañeros salieron disparados en su dirección para ver que era aquella luz -incluido el profesor-. Una vez todos reunidos unas sombras oscuras cogieron y empujaron a Jane hacia el interior del agujero. Oyó la voz de Clarissa gritando su nombre y gritos de asombro de sus compañeros, vió sus caras mirandola asustados y luego nada.

Todo lo que veía se convertia en oscuridad.